Transmisión de coronavirus en ámbitos internos es aérea

Con frecuencia en televisión y en cine observamos trabajadores que con diligencia e intensidad limpian las superficies de puertas, ventanas y pisos de buses, tranvías y otros medios de trasporte similares.

Si, como se ha comprobado, en los espacios cerrados o ámbitos, como oficinas y residencias, la transmisión del virus de COVID-19 ocurre a través del aire, utilizando droplets o goticas de secreciones, no tiene sentido la intensa tarea de limpieza de esas superficies.

Una crónica publicada en el New York Times destaca la pérdida de tiempo que implica ese tipo de limpieza. Diferente es un ambiente amplio pero cerrado y con abundancia de personas como los aeropuertos, donde la limpieza tiene un objetivo. Sin embargo, hay que resaltar que en esos espacios el uso de tapabocas e inclusive de mascarillas tiene plena razón de ser, además de guardar la distancia de 2 metros y evitar el contacto estrecho con otras personas.

De la misma manera, quienes concurren a esos lugares públicos, con mayor razón, deben usar el lavado frecuente de manos y el uso de sustancias desinfectantes o sanitizantes.

La ocasión es propicia para resaltar que la principal manera de transmisión del coronavirus es el aire ambiental y que debemos estar alerta a las personas que expelen aire contaminado proveniente de sus vías aéreas.

Los cubículos, colocados en algunos aeropuertos, solo sirven para concentrar aerosoles contaminados.

Los aerosoles que se depositan por varias horas en superficies son también un medio de contaminación y, por ende, deben ser motivo de la limpieza por parte del personal auxiliar. Por extensión puede decirse lo mismo de pasamanos, chapas, botones de ascensores o puertas y similares.

Reiteramos, sin embargo, que el mayor control se ejerce a través de no permanecer en grupos de más de pocas personas, por un tiempo limitado, en un ambiente o cuarto cerrado, sin amplia o adecuada ventilación. De otra manera fómites, aerosoles y droplets quedan flotando en el aire contaminando sobre todo a aquellos que no son cautos en el uso de tapabocas y de otras medidas de precaución.

Fuente: Ideas editadas originalmente publicadas en New York Times Noviembre 18, 2020

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