Problemas mentales en trabajadores de la Salud en ámbito de COVID-19

No hay duda que trabajar como profesional o auxiliar (41% médicos, 48.5% enfermeras y 10.4% otros miembros del equipo) de salud en el ámbito donde hay pacientes con COVID-19 es estresante y conduce a problemas como síndrome de estrés post-traumático, ansiedad y depresión severos. A esa conclusión llegó un estudio inglés publicado en MedRxiv, un órgano tipo pre-prensa ( deartículos aún no revisados por pares).

En el estudio mencionado, realizado por investigadores del King´s College London en 6 hospitales ingleses, cerca de la mitad del personal de las UCI o de anestesiología reportaron síntomas consistentes con uno de los problemas mentales mencionados y a problema con las bebidas.

Si bien es cierto que más de la mitad de los encuestados reportaron buen estado, muchos mostraron signos de problemas de salud mental.

Trabajar en las UCI es particularmente estresante ante la mortalidad y la comunicación del fin de la vida a los familiares de los pacientes.

Del total de más de 700 trabajadores 45.4% estaban en el límite de significado probable para al menos una de las siguientes categorías: depresión severa (6.3%), síndrome de estrés post-traumático (39.5%), ansiedad severa (11.3%) o problema con la bebida (7.2%).

El estudio también reportó que 13.4% de los respondientes reportaron haber tenido pensamientos que era mejor estar muerto o haberse autolesionado en las semanas previas. Ello le ocurrió con mayor frecuencia a las enfermeras.

Aunque se requieren datos adicionales puede concluirse que los clínicos de las UCI tienen un riesgo elevado de síndrome de estrés post-traumático.

Los profesionales aflictos pueden representar un riesgo para los pacientes.

Quienes dirigen los servicios de salud a nivel gubernamental o institucional tienen la obligación de velar porque los problemas mentales no agobien a los trabajadores de la salud y prevenir o tratar de manera adecuada.

Referencia: BMJ 372n108 Enero 13, 2021

Deja un comentario